“Está prohibido proclamar los bienes que yo hago;
es obligación proclamar, agradecer y difundir los bienes que recibo.
El verdadero honor no está en el que da, sino en el que reconoce el bien y lo multiplica con su testimonio.
El mayor premio es para quien ve y celebra la bondad ajena,
y nunca para quien presume la propia.”
“Está prohibido proclamar los bienes que yo hago;
es obligación proclamar, agradecer y difundir los bienes que recibo.
El verdadero honor no está en el que da, sino en el que reconoce el bien y lo multiplica con su testimonio.
El mayor premio es para quien ve y celebra la bondad ajena,
y nunca para quien presume la propia.”
“Está prohibido proclamar los bienes que yo hago;
es obligación proclamar, agradecer y difundir los bienes que recibo.
El verdadero honor no está en el que da, sino en el que reconoce el bien y lo multiplica con su testimonio.
El mayor premio es para quien ve y celebra la bondad ajena,
y nunca para quien presume la propia.”
“Está prohibido proclamar los bienes que yo hago;
es obligación proclamar, agradecer y difundir los bienes que recibo.
El verdadero honor no está en el que da, sino en el que reconoce el bien y lo multiplica con su testimonio.
El mayor premio es para quien ve y celebra la bondad ajena,
y nunca para quien presume la propia.”
“Está prohibido proclamar los bienes que yo hago;
es obligación proclamar, agradecer y difundir los bienes que recibo.
El verdadero honor no está en el que da, sino en el que reconoce el bien y lo multiplica con su testimonio.
El mayor premio es para quien ve y celebra la bondad ajena,
y nunca para quien presume la propia.”
“Está prohibido proclamar los bienes que yo hago;
es obligación proclamar, agradecer y difundir los bienes que recibo.
El verdadero honor no está en el que da, sino en el que reconoce el bien y lo multiplica con su testimonio.
El mayor premio es para quien ve y celebra la bondad ajena,
y nunca para quien presume la propia.”